Mentón Tibio

    Entre zozobras y fafaltas parece que remar no deja de ser propiedad del que sabe. Del que sabe hasta el mismo rumbo de las pequeñas cosas, de esas sencillas y nimias esencias responsables del movimiento uniformemente acelerado.
    Pero reza en papiros obcecados, incluso obtusos, que la verdadera verdad no atiende a relativismo, sino a intereses ocultos, oscuros e indivisables por el común mortal buenhacendor, carente éste, de miras altas y alegorías supremas por lo basto y enjuto de su masa gris siempre pendiente de una coherencia y sentido común reñidos con el mentón alto, la espalda recta y la mirada atenta al halago.
    Y así, en la zozobra no se atiende a fafaltas más que alguien reme y si no es uno… mejor.

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