Juernes

    Descolocado cuan rufián en comisaría, o no, en donde más pica de la salsa a la vez que estorbando a mi propia voluntad, intento callar lo que a nada sabe.

    La atención y el escrúpulo no es prudente asociarlos en depende qué empresas y esta la mía no merece más uno que la otra.

    Desconfío de la entereza con la que se arrebata lo evidente sin mirar a más. Y nunca reclamo lo que podría ser.

    Quizá, más adelante, me encuentre y me pueda hacer un par de preguntas importantes.

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