Raphael. Hablemos del amor. Eurovisión 1967

por: jajato, feb 2017

1967. Para esa fecha uno ya andaba por el mundo sin la conciencia suficiente para entender o sentir muchas de las cosas que más tarde van llenando las estanterías, -en este caso musicales – de la vida.

Los años pasan y las canciones dejan de ser actuales. A la par, uno crece y vive “carpe diem” la prioridad, el momento, la vanguardia, la moda, la diversión… también, pero en menor medida, el pasado, lo anterior, lo antiguo, lo viejo.

Eso sí, los años siguen inexorablemente paseándose por nosotros, por dentro y por fuera, y las prioridades, los gustos, las costumbres cambian, evolucionan o involucionan según se quiera mirar; y un día, al igual que cuando te miras al espejo y te descubres como si fuera la primera vez que te ves – ese día – descubres que Raphael te gusta- . Echas la vista atrás…. ¿Raphael? ¿Ese tío que salía en la tele en blanco y negro haciendo esas caras, esos gestos?, en ese momento te resultaba curioso, divertido e incluso teatralmente estrambótico. En general, sus canciones nunca me disgustaron pero tampoco me fascinaron especialmente – eso sí, nunca me gustó y sigue sin gustarme el “Tamborilero”-.

Raphael siempre

En 1967, España seguía siendo un país gris. Sacar color o encontrarlo en aquellos tiempos se entiende tarea ardua. Podríamos pensar que sobre fondos grises los colores se pueden distinguir más fácilmente que sobre fondos ya coloreados, pero el gris era como una niebla que lo cubría todo o casi todo. Una niebla como la que aparece justamente en el vídeo de Youtube de la canción que nos trae al caso, una canción que era una pincelada de color bajo esa niebla.

Ahora creo que he podido y conseguido desvincular, en cierta manera y en algunos casos, el arte de su momento creativo circunstancial. Aun así, como en todo, cada canción, cada película, cada libro etc. tiene su momento en la vida de una persona.

(2017), Ahora paseo con un amigo por el centro de la ciudad, nos gustan las tiendas de segunda mano, los rastros y las viejas tiendas donde venden discos, libros, cómics y demás artículos curiosos, en una de ellas, rebuscando me encuentro con el single que traigo aquí… “RAPHAEL, EUROVISION ´67 – HABLEMOS DEL AMOR”. Escruto la portada intentando fijarme en las cicatrices que haya podido dejar el uso y el tiempo en el cartón impreso de la misma – a pesar de todo está bastante bien – ahora extraigo el vinilo interior – es el que corresponde – y además “estoy de suerte”, esta impoluto, su dueño o dueños anteriores no insistieron mucho en su escucha y eso para mí es “estar de suerte”, pregunto al instante su precio… Irrisorio, así que para casa se viene!

Raphael

Ya en casa encuentro el momento de pinchar el single, subo el volumen y me concentro en los arreglos, en los instrumentos y en su voz, sobre todo su voz, siempre me sorprende ese conjunto sonoro- quizás también porque lo habitual en mi no es escuchar canciones de hace 50 años- pero me parece perfecta, ya quisieran cantantes de ahora españoles tener ese nivel. Me gusta como empieza, manteniendo la suavidad musical y vocal, con una variedad melódica importante, hasta que en un breve recorrido y acentuado por la voz de Raphael y unas trompetas que nos dan la pista, nos encontramos en el estribillo, metidos en ese subidón que da su torrente de voz y la orquesta totalmente sincronizada.

Que nos importa aquella gente que mira la Tierra y no ve más que tierra”, bonita frase del estribillo (lo mejor).

La letra, es evidente por el título, habla de amor y se repite en las dos partes del tema, habla del amor de pareja, de cualquier pareja, de ahí que he llegado a oír voces dejando entrever ser un tema homosexual (en ese jardín no me meto, cada cual…). Yo la recomiendo a todo ser humano.

Os hablaría de la cara B, pero eso cuando llegue su momento.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *