Arenal Sound 2016 – aká Polseguera Sound

por: nosexybot – dic 2016

Del festival Arenal Sound disfrutado este pasado verano del 2016, me han quedado un buen montón de sensaciones diferentes… incluso contrapuestas.

El rumor de cancelación en las semanas previas, alimentado por la suspensión a última hora del MareNostrum Music Festival, hizo saltar todas las alarmas. El proceso judicial en el que se había visto involucrada la organización, con resultado desfavorable, presagiaba un verano plano musicalmente para la Comunidad Valenciana, desmontando una industria próspera y de gran calado cultural, comercial y de ocio, referente a nivel mundial.

Afortunadamente, los que tenían que pensar pensaron y los que tenían que decidir decidieron, confluyendo todas las voces en un puñado de buenas decisiones y compromisos con los que resolver dignamente el tinglado.

Con todo esto apañao, nos fuimos con nuestros bártulos a un apartamento en Moncofa, donde plantar nuestro cuartel general.

the hives

sensaciones iniciales del Arenal Sound

Ansiosos por conocer el alcance de los cambios de ubicación de los diferentes escenarios, nos plantamos el primer día de festival en la carretera caminito del recinto que ha dado cabida desde sus inicios en el 2010, al Arenal Sound.

playa

La entrada hacia el escenario de la playa, acostumbrado a la grandiosidad del recinto de los años anteriores, redujo dramáticamente las expectativas para el estreno del festival. Cielos… que tristeza ver la explanada vacía y a merced de los hierbajos.

Conforme te acercas a la zona de playa, dejando atrás el desolado patio de conciertos, se va recuperando la emoción. La playa, la piscina, el escenario, la cerveza,.. todo nos espera, creando una atmósfera especial.

compartiendo

La falta de puestos de comida para el obligado avituallamiento se hace notar, obligando a salir del recinto, pateando un concurrido paseo ideal para guiris, pero no para nosotros.

Lástima que la lejanía con el recinto principal nos invitara a despedirnos de toda la música que brotaría de sus escenarios, nada más terminado el miércoles.

recinto

Comienza la parte gruesa del Arenal Sound.

Con la ilusión musculada por toooodos los festivales que uno lleva en el cuerpo (desde 1996 en el FIB, desde 2011 en el Arenal Sound), nos arrimamos al nuevo recinto de conciertos… en medio de la huerta, y flanqueado por acequias debidamente tapadas. Para un apasionado habitante de l’horta nord, se trata de una fantástica idea para disfrutar de música y azahar.

El soleado ambiente, la falta de lluvias primaverales y una huerta yerma, se mostraron como los ingredientes menos deseados por las miles de almas que allí nos congregamos al disfrute del oído, el baile arrítmico y la sonrisa perennemente instalada en nuestras jetas. Las nubes de polvo que se levantaban en cada subidón de los diferentes conciertos, llegaron a colapsar las vías respiratorios de más de uno.

Por otro lado, la amplitud y distribución de los escenarios, los puestos de comida, las tiendas, pequeñas atracciones (se echan en falta más y más imaginativas) y las kilométricas barras para servicio de bebidas era innegablemente buena. Es más, disponer de la salida principal pegada la escenario principal daba cierta sensación de seguridad ante cualquier incidente.

los grupos

Metidos en la harina del Arenal Sound, sus conciertos, su música, su razón de ser, encontramos una oferta amplia, ecléctica y de buen nivel. Primeros espadas de la talla de Crystal Fighters, La Raíz, Kaiser Chiefs, Crystal Castles, Two Door Cinema Club, The Hives o Izal, entre otros, aseguran un pleno de asistencia.

Muchos y buenos conciertos tanto en el escenario principal Hawkers, como en el más pequeño Ron Negrita. En todos ellos, con los grupos enteramente entregados y sabiendo muy bien lo que el exigente público del Arenal Sound espera.

two door cinema club

los de siempre

Pese a ser fan de muchos de los grupos que asoman por los escenarios antes de las horas brujas, solo aptas para almas recién estrenadas en esto del vivir (léase Galantis, Felix Jaehn, Steve Aoki, etc), uno espera cierta diversidad entre ediciones.

Viene a cuento de la cantidad de músicos “repe” que nos hemos llegado a encontrar en las pocas ediciones que lleva el Arenal Sound en marcha. Es fascinante sentir la felicidad que expresan muchos grupos por haber estado hasta en cuatro ocasiones, incluso la mía de volver a vibrar con la música de los grupos que me fascinan. Sin embargo, dentro del mismo espectro musical, existe una oferta de grupos que, estoy convencido, estarían encantados de estrenarse en un festival de ganada buena fama. Please, ¡currárselo un pelín para las siguientes!.

los alrededores

Aparcar en los alrededores de cualquier evento de esta magnitud es un auténtico ejercicio de paciencia, entrega, perspicacia y serenidad. Si bien, una vez se le coge el truco a la zona, resulta relativamente fácil. La probabilidad de encontrar un hueco aumenta con la distancia a la entrada al recinto.

Sinceramente, nunca he hecho uso de las zonas de aparcamiento que pone a disposición la organización. Siempre me ha parecido que ahorraba metros si me complicaba la vida un poquito. Jajaja… y no tengo ni idea de cuan equivocado puedo llegar a estar.

Por otro lado, el “hasta mañana” diario al festival, a las horas que se acaba la música más cercana a nuestros gustos, ha mejorado un poco respecto a otros años. Sí. La salida por el paseo de la playa, infectada de botellón, no la he echado de menos ni un poquito. Esta edición, en las calles aledañas, había cierta fiesta improvisada, pero sin llegar a las dificultades que existían en la playa.

Afortunadamente, he de presumir de un festival pletórico de buen rollo, de juventud amable, simpática y llena de ganar de disfrutar sin meterse en líos. Papis y mamis… quedaros tranquilos cuando vuestro pipiolos se despiden una semana para acudir al Arenal Sound.

la organización

Absolutamente todo lo percibible está organizado. Desde la misma entrada con los controles de pulseras, el cacheo y revisión de bolsos por personal profesional, amable y correcto, la vigilancia interior sin tumultos ni exacerbadas actuaciones y el servicio médico atento y paciente… muy paciente.

Pasar cinco días en un evento que aglutina más de 30.000 personas, teniendo la sensación de tranquilidad y seguridad que se percibe en el Arenal Sound, habla muy bien del personal responsable de la organización.

varry brava

Escribiendo estas líneas, me ha venido a la cabeza la imagen de la edición del 2015, con los dos días de tormenta, lluvia y viento salvajes. Con los campings anegados de agua,… Toda una prueba de fuego para un evento de esta envergadura. Al margen de las prisas y las incertidumbres, sí que se palpó la calidad de los jóvenes que acuden al festival. Muchos de ellos se lanzaron a ayudar a vecinos y desconocidos, aguantar mástiles para que no cayeran, proporcionar cobijo o plásticos para sobrellevar la lluvia. Épico.

Ya dispongo de las entradas para el Arenal Sound 2017. De seguir con la tónica de repetir grupos previos a las horas brujas, me empujarán a Benicássim el 2018. Veremos.  El cartel empieza a configurarse y no tiene mala pinta. Esperemos disfrutar tanto como lo he hecho estas seis ediciones pasadas. Por supuesto, verte por allí será un chute de felicidad añadida.

 

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